¿Cuánto te está costando hacerlo todo

por tu cuenta?

(Y no hablo

de dinero)

Te doy una pista:

Se gasta sin comprarlo, se pierde sin notarlo,

y cuando te das cuenta, ya no hay más.

Bingo!

TU TIEMPO REAL.

Hablo de ese desgaste que no se ve pero se nota.

El mental, el físico y el personal.

Es el precio de estar persiguiendo al Conejo Blanco sin descanso: malabares entre correos, clientes, automatizaciones que fallan

y tareas que nadie va a hacer por ti.

Me presento, soy Arantza.

Fui Alicia, (y, seamos sinceros, sigo siéndolo a ratos, porque Roma no se construyó en tres días).

Madre, diseñadora y emprendedora artesana que un día se cansó de perseguir al Conejo Blanco

y tuvo que detener su propio tic-tac para crear los procesos que ahora te ofrezco.

No soy una gurú de la productividad

ni una jefa de bomberos que solo apaga incendios.

Soy la especialista que te devuelve tiempo.

Y sí, sé exactamente cómo te sientes.

Porque la vida cambia.
Hay etapas en las que te sientes imparable, con más alas que Red Bull

y otras en las que solo quieres cerrar el portátil y desaparecer un rato.

A veces crees que puedes con todo, y otras, simplemente con sobrevivir al lunes.



Y está bien.


Yo también he pasado por ahí:
trabajo, hijos, proyectos, listas infinitas,

y esa absurda sensación de que,

si paras un minuto, todo se viene abajo.

Hasta que un día lo entiendes.

Puedes con mucho, sí,

pero no con todo al mismo tiempo.

Y que esa exigencia constante es justo lo que

te impide disfrutar de lo que ya estás consiguiendo.

Y en este punto entro yo.

Para darte aire.
Para ayudarte a liberar lo que te pesa

y reforzar lo que sostiene tu negocio.

Pongo orden y convierto el "ya lo haré" en tareas resueltas.


Para que vuelvas a tener tiempo para ti, para los tuyos,

o simplemente para no hacer nada.

Y tus minutos valen demasiado como para gastarlos en tareas

que no te necesitan.

⏱️Esto es para ti.

Dime si te pasa...

El día empieza prometedor, haces café, abres el portátil

y cuando parpadeas, ya son las ocho de la tarde.
Otra vez.

No sabes en qué se fueron las horas,

solo que tu cabeza sigue llena y tu lista igual de larga.

Y lo peor: ni siquiera puedes tachar algo sin que aparezcan

tres tareas nuevas como gremlims después de medianoche.

El tiempo se te escapa por rendijas invisibles:

una respuesta rápida que te lleva media hora,
una tarea sencilla que se complica,

una notificación que te roba el foco justo cuando ibas bien.

El tic-tac no perdona.

Entre correos, pedidos y mensajes, el día se te va en cosas urgentes que no siempre son importantes.

Y entre tanto “un momento” y “ahora lo hago”, te das cuenta de que no estás avanzando,
solo corriendo detrás del reloj.

Lo curioso es que trabajas más que nunca, pero sientes que cada día te rinde menos.
Y eso cansa.
Cansa más que cualquier jornada laboral.

Porque nadie te dijo que emprender también era fichar 24/7 sin cobrar horas extras.

Por eso estás aquí.
Porque ya te has cansado de los "mañana empiezo" y los domingos de planificación con velita aromática

... y nada

Tu negocio sigue pidiendo atención cada 5 minutos, como un móvil en modo silencio.

Quieres dejar de vivir con el corazón en modo cronómetro.

Quieres volver a tener días que no se midan por pendientes, sino por momentos.

Porque no naciste para ser la persona que contesta correos a la hora de la cena.

Naciste para crear, disfrutar y tener una vida que no dependa del color de tu bandeja de entrada.

Si asentiste en silencio mientras leías,

no pasa nada.

No es que llegues tarde.

Solo que ya era hora de que alguien te ayudara a poner el reloj en hora.

Conmigo ese tiempo vuelve a tener sentido.

El tiempo de CREAR sin prisa, DELEGAR sin miedo y VIVIR sin culpa.

⏳ Ganas tiempo real: horas libres para crear, vender, irte al gimnasio o de paseo con tu perro.

🗺️ Ganas dirección: un mapa claro, para saber qué hacer y en qué orden, sin improvisaciones ni llamadas de "última hora".

🙌 Ganas respaldo: porque ser tu propio jefe está bien, pero tener a alguien que entiende tu negocio y te acompaña a mantenerlo en pie está mucho mejor.

💰 Ganas resultados tangibles: más organización, ingresos y tranquilidad sin sentir que el negocio depende solo de ti.

🕊️ Y sobre todo ganas libertad real: para que tu negocio funcione aunque tú estés mirando por la ventanilla.

🕰️¿Quién pone el reloj en marcha?

No llegué aquí por casualidad, pero tampoco con un plan perfecto.

Más bien con un reloj que se paraba cada dos por tres.

Y alguna que otra alarma que sonaba justo cuando no debía.

Porque una cosa es planificar la vida,

y otra muy distinta es lo que la vida hace con tus planes.

Durante más de 17 años trabajé entre normas legales y plazos de caducidad.
Aprendí a ver lo que faltaba, a detectar errores que otros pasaban por alto y a revisar cada detalle hasta estar segura

de que todo encajaba a la perfección.

Era un trabajo de checklists diarios, documentos que no perdonaban un error y tés preparados antes de que saliera el sol.
Y aunque me enseñó método, también me mostró que el control absoluto no existe.

La vida tiene un don maravilloso para interrumpir cualquier planificación

justo cuando crees que lo tienes todo cuadrado.

Después llegaron los niños (tres, para ser exactos), un nuevo proyecto y una marca hecha literalmente con mis manos.

Y ahí, entre cordones, fibras vegetales y podcasts de emprendimiento,

descubrí que crear también era mi forma de poner orden.
Que organizar no siempre es hacer listas; a veces es decidir qué dejar de hacer para no volverte loca.

Y que si podía equilibrar la vida entre reuniones, talleres y desplazamientos en modo mamify (según mi diccionario: taxista de extraescolares a tiempo completo),

también podía ayudar a otros a revisar y ajustar su propio sistema.

Porque, en el fondo, sigo haciendo lo mismo:
califico estructuras; solo que ahora son digitales.

Detecto lo que falta, lo que no encaja,
y lo que podría funcionar mucho mejor si el tiempo jugara a tu favor.

Hoy sigo con mil cosas, pero ya no estoy tan pendiente del reloj.

Ahora somos socios; él marca el ritmo y yo decido cuando parar el cronómetro.

No siempre sale bien, claro, pero al menos ahora mando yo en la agenda.

Y si yo puedo coordinar tres agendas, un negocio y una vida

sin convertirme en protagonista de Mujeres al borde de un ataque de nervios,

créeme: tú también puedes hacerlo.

Mi YO en modo responsable:

foco, estructura y checklist.

Soy yo TRABAJANDO

Mi YO en modo vivir:

manos creando, pies en la arena

y mente en las nubes.

Soy yo VIAJANDO

Y es que hay días

en los que empiezo en modo cohete,

Y otros en los que el plan perfecto es apagar el ordenador y salir con mis amigas.

Pero no nos engañemos.

Trabajar está bien, pero reírte con los tuyos también debería venir en el calendario.


La estructura sin vida, asfixia
y la vida sin estructura, se desordena.

Cómo reprogramamos tu negocio:

Mi método

en 3 movimientos

Dicen que el tiempo lo cura todo, pero lo cierto es que si tu negocio no tiene estructura, el reloj solo marca el caos con más precisión.

Los sistemas digitales que diseño son como un reloj bien calibrado: cada pieza tiene su función, cada engranaje está conectado con el siguiente, y todo avanza sin depender de que tú estés girando la manecilla.

Nada de laberintos técnicos ni automatizaciones imposibles.


Mi método es claro, simple y realista:

sincroniza lo que haces con el tiempo que tienes, para que todo funcione sin que tú tengas que vigilar el tic-tac.

🔁ASÍ PONGO TU RELOJ EN MARCHA:

1. PUESTA EN HORA: Detectando desajustes.

📍 Qué haces tú: Me cuentas dónde se te escapan las horas y qué parte de tu negocio te arrastra hacia abajo.

💔 Dolor: Sientes que corres mucho pero avanzas poco.


Deseo: Alguien que te escuche, te entienda y te dé un plan claro sin tecnicismos.

Beneficio: Por fin tienes lectura real del problema y una salida concreta al desorden.

2. AJUSTE DE ENGRANAJES: Estructuro procesos.

📍 Qué hago yo: Diseño un entramado digital firme: automatizaciones, calendarios y procesos que encajan entre sí sin fricciones.

💔 Dolor: Delegar te hace sentir que pierdes el control o que todo se complica más.


Deseo: Saber que cada pieza encaja y que nada se rompe cuando sueltas.

Beneficio: Dejas de sentirte en caída libre: el mecanismo se equilibra, las piezas giran a su ritmo y todo vuelve a marcar la hora correcta.

3. RITMO PRECISO: Mantengo y optimizo.

📍 Qué pasa después: El sistema se abre, toma aire y te deja mirar más lejos.

💔 Dolor: Tu negocio te absorbe tanto que ya no puedes pensar en crecer.


Deseo: Más tiempo real, más foco y espacio para nuevas ideas (o simplemente para descansar).

Beneficio: El reloj funciona con precisión, el sistema fluye a su ritmo y tú recuperas el compás.

Tres pasos. Tres giros de aguja.
De vivir con la lengua fuera a practicar breathworking.


Un método que no se explica: se siente.

Lo notarás en cada minuto que recuperes.

⚙️Lo que me mueve.

No tengo cursos de motivación ni diplomas en multitarea.


Solo principios simples que aplico todos los días y que son los mismos que llevo a cada proyecto.

  • Orden real: no del que queda bonito en Notion.

    El que te hace llegar a todo sin morir en el intento.

  • Disciplina probada: Tres hijos, dos marcas y una agenda que a veces parece una broma.

    Si algo no encaja, se reajusta. Cero improvisación.

  • Compromiso total: cuando trabajo contigo, lo hago como si fuera mío.

    Porque si algo no me importa o no me motiva, prefiero no hacerlo.

  • Aprendizaje constante: si algo no sé, lo investigo, lo pruebo, lo entiendo y lo aplico.

    Lo importante no es saberlo todo, sino tener curiosidad para seguir mejorando.

💥Lo que cambia en tu día a día:

Mis servicios

No vengo a venderte productividad ni a llenarte de más herramientas.
Vengo a ayudarte a vaciar parte de la mochila que llevas a cuestas desde que decidiste emprender.

Sé lo que pasa: quieres hacerlo todo, pero el día no te da.
Hay tareas que te roban energía, procesos que se repiten, mensajes que se acumulan y
y, como en el Camino de Santiago, cuando te salen ampollas, te toca frenar

y es entonces cuando tu negocio se queda a medio camino.

Ahí es donde entro yo.
Soy la que lleva tu mochila un rato para que sigas avanzando sin tanto peso.
Diseño sistemas que te devuelven horas y hacen que tu negocio mantenga el paso,

aunque tú te sientes a comer pulpo.


Dicho de otro modo y sin metáforas:

resuelvo problemas concretos con soluciones claras y sencillas de implementar.

🔹 Visibilidad y posicionamiento de marca

👉 Problema: Tu marca suena igual que todas, tus mensajes no destacan y tus clientes ideales pasan de largo.
Qué hago: Defino tu propuesta de valor y diseño una comunicación con voz propia.
Resultado: Tu marca deja de ser invisible. Eres reconocible, diferente y relevante en tu sector.

🔹 Email marketing y sistemas de venta

👉 Problema: Tus leads se pierden, tus correos no convierten y dependes de estar siempre presente para vender.
Qué hago: Diseño un funnel estratégico que atrae, nutre y convierte automáticamente, con secuencias de email que generan confianza sin que tengas que escribir cada vez.
Resultado: Tus ventas no dependen de tu presencia constante. Tu negocio vende incluso cuando tú no estás.

🔹 Automatización y organización digital

👉 Problema: Pasas más tiempo buscando archivos, gestionando correos o repitiendo procesos que liderando tu negocio.
Qué hago: Creo sistemas digitales claros (bandejas, flujos, integraciones) que funcionan solos.
Resultado: Recuperas horas reales cada semana y la tranquilidad de saber que todo fluye sin depender de ti.

🔹 Soporte estratégico en lanzamientos

👉 Problema: Cada lanzamiento es un incendio, sin estructura ni dirección clara.
Qué hago: Coordino las piezas clave (calendarios, campañas, herramientas), reviso métricas y me aseguro de que nada se quede en el aire.
Resultado: Un lanzamiento sólido que impacta, sin que tú acabes agotado apagando fuegos.

🔹 E-commerce que funciona

👉 Problema: Tu tienda online es un monstruo que te drena energía y no despega.
Qué hago: Organizo procesos, integro herramientas y defino rutinas de revisión para que funcione como un sistema rentable.
Resultado: Control real sobre tus ventas y una tienda online que se convierte en una máquina con ritmo propio.

FAQs: Preguntas frecuentes.

O lo que necesitas saber antes de darle cuerda al reloj.

Claro. No trabajo con recetas genéricas. Cada proyecto lo trato como un cordón único que hay que anudar en el lugar correcto. Primero escucho, luego analizo y después diseño el sistema que tu negocio necesita para avanzar.

No hay una tarifa cerrada porque no vendo paquetes estándar. Es como encargar una pieza artesanal: el valor depende de los hilos que haya que unir, el diseño que quieras y el tamaño del proyecto. Por eso, en la llamada estratégica definimos juntos lo que necesitas y preparo un presupuesto ajustado a esa realidad.

  1. Llamada de descubrimiento — para conocer tu negocio y detectar los nudos que hay que ajustar.
  2. Presupuesto personalizado — adaptado al alcance real del proyecto.
  3. Firma de contrato y formulario de bienvenida — dejamos todo claro antes de empezar.
  4. Implementación — en pocos días empiezas a ver cómo los primeros nudos se convierten en estructura real para tu negocio.

Trabajo con planificación porque los sistemas funcionan mejor cuando se piensan con calma. Ahora bien, si surge una urgencia real, podemos contemplarlo con condiciones específicas.

Si te ha quedado alguna duda sin resolver, escribe directamente a contacto@naratza.com

y le damos la vuelta al reloj hasta que todo quede claro.

📅Aquí tienes mi calendario.

En In Time el reloj marcaba cuánto te quedaba de vida.

En los negocios, marca cuánto te queda antes de decir "basta por hoy".

Si hace tiempo que tus días se te escapan sin saber muy bien en qué,

es momento de poner tu reloj a cargar.

Elige día y hora, para AGENDAR TU LLAMADA

Y comprobar que tener tiempo también se puede planificar.

Nota legal breve: tu información se usa solo para preparar la sesión y proponerte la mejor opción.

Transparencia y foco, como debe ser.

Al final,

solo necesitas a alguien que te entienda,

te ayude a aligerar la carga

y te devuelva las ganas de

no tirarlo todo por la ventana.